Presentación de mi libro “#dontfollowthisbike 9.000kms en bici y surfeando por Nueva Zelanda” en Madrid

 

Por fin!  después de unos seis meses de trabajo junto a la editorial Libros.com mi libro ve la luz.
Como dice mi amigo Iago: “Atila no es un salvaje, ojo, ni Cocodrilo Dundee ni Mowgli, pero necesita la naturaleza como una ballena salir a la superficie. Eso muestra este libro que, estoy seguro, te va a seducir». Iago Fernández, redactor VICE Magazine.”

Pues eso, que lo que he escrito se trata de un libro de fotografías que cuentan todas las historias que caben en un viaje de 9.000 kilómetros durante un año por la costa de Nueva Zelanda, con una tabla de surf como único equipaje y una bicicleta como medio de transporte. La emoción de descubrir una parte del mundo y su gente como una experiencia cercana, intensa y salvaje, por medio de su cultura, sus costumbre y sus tradiciones, recogidas en esta colección de imágenes.

Lo que veis en el vídeo son las primeras presentaciones que he hecho en Madrid del libro. En la tienda Trendsplant Store de Malasaña y en el Matadero de Madrid en legazpi; en el Madrid Surf Film Festival.
En el vídeo aparecen Dess Salto, Hugo Clemente, Jose Salto, Carlota Trias, Lucía Pedrosa, los chicos de la editorial con los que he hecho el libro, los chicos de la mítica tienda Caribbeans en Madrid y mucha gente más que comparten esta misma pasión: el mar.

Las próximas presentaciones son:
– Miércoles 8 junio: ULab Ideas Meeting Point. Pza/San Cristóbal, 14. Alicante 03002. 19:30hrs.
– Jueves 9: Mediterranean Surf School. Avda/Mare Nostrum, 1, 46120 Alboraia, Valencia. 20:00hrs.
– Viernes 10 Junio: Campello Surf Club. Casa de La Cultura de El Campello. Plaza de La Constitución,4. El Campello (Alicante)
Avisad a todo aquel que le apetezca, que le guste la aventura, la bici, el surf, la fotografía…y en definitiva vivir la vida a tope!! luego no digáis que os avisé. Y eso, si queréis proponer sitios nuevos soy todo oídos para que vaya a presentarlo escribidme por favor. En instagram ya me ha escrito  gente y estoy contactando con sitios nuevos en Sevilla, Barcelona y cádiz
Gracias a todos!
Poster por @pablobueno
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La Santa Faz de Alicante

Me apetecía ir la verdad. Después de haber estado un año viviendo en otro país uno echa de menos las costumbres con las que ha crecido. De repente uno aprecia mucho más las tradiciones de su zona, la cultura de su región, todas esas costumbres a las que alomejor no había prestado atención pero que al vivir en otros lugares se echan de menos.

La Santa Faz de Alicante oficialmente consiste en “una romería católica que tiene lugar en la ciudad de Alicante el segundo jueves posterior a Jueves Santo y que reúne a más de 260.000 peregrinos. Se recorren ocho kilómetros, hasta llegar al monasterio de la Santa Faz, donde se venera la reliquia de la Santa Faz de Alicante”
Hasta ahí todo claro. Ahora bien, lo que uno se enceuntra al hacer la romería digamos que es un poco trambólico si nos ceñimos a la definición oficial.

Yo sabía que me iba a encontrar historias curiosas así que me llevé mi cámara de “momentos especiales”. Me la regaló un surfista que conocí en Gisborne, en la costa este de la isla norte de Nueva Zelanda. Estabamos hablando en el agua y yo le conté lo que estaba haciendo. Él me dijo que cuando era jóven también se dedicaba a la fotografía pero que con el cambio a lo digital él abandonó. Le comenté que yo en casa solía hacer series de fotos en analógico porque me encanta. Así que al salir del agua me llevó a su casa y me regaló una Minolta que ahora uso con mucho cariño.

Muchos de los que seguís este blog me habéis conocido de aventuras por Nueva Zelanda; documentando mi viaje y las historias del camino. Y he de deciros que era la primera vez que documentaba algo en un lenguaje tan personal. Nunca había hecho un diario de mis experiencias ni un video blog como hice en youtube. Un reality show de mi vida como dicen mis amigos.
Más bien al contrario; siempre he estado detrás de la cámara y, los que me conocéis, sabéis que desde hace mucho tiempo. Podría decir que aproximadamente desde los doce o trece años me habréis visto detrás de la cámara y nunca he dejado de hacerlo. Incluso en aquellos tiempos existían los selfies; yo mismo he revelado autorretratos en el cuarto oscuro. Pero no se llamaba selfie, y molaba más que el de ahora; te lo hacías porque querías contar algo. Bien que estabas en una situación que te emocionaba, o perdido en el tiempo, confuso, borracho o cualquier emoción que necesitase uno expresar a través del medio fotográfico.

En cualquier caso mi pasión por documentar cosas ha vivido conmigo desde siempre. Esa curiosidad que tengo innata por conocer las cosas, por indagar un poco más, por descubrir las tonterías más absurdas y disfrutar del más diminuto detalle. Y sabía que el día de la romería había mucho que ver.

La Santa Faz de Alicante además de ser una romería católica es el día de libertinaje por excelencia para la adolescencia Alicantina. No creo que siempre haya sido así pero la realidad es que ahora lo es y todos, en mayor o menor media, lo hemos hecho.
Una tradición religiosa en la que algunos aprovechan para hacer volar sus impulsos más frívolos. Allí, en la romería, van los que respetan la peregrinación y visten con respeto a la tradición y también los que derrochan desprecio a la tradición desde las ocho y media de la mañana.
Ahí van, todos juntos, algunos con la caña de azúcar tradicional y otros con su carrito etílico tradicional. Con vasos enormes de plástico, botellas de alcohol de todo tipo, banderas, signos, escritos tatuados por todo el cuerpo como si perteneciesen cada uno a su propia religión y desgarrando la voz cantando algún hit latino de los cuarenta principales. Pero al fin y al cabo todos disfrutando de un día diferente.

Hay un señor que lleva la imagen de la Santa Faz cuidadosamente depositada en su mochila y peregrina con ilusión de la mano de su mujer juntos camino a Santa Faz, a su lado hay un adolescente afectado por el alcohol que hace pis junto al resto de peregrinos mientras pierde el sentido.
Hay un joven que recoge con ilusión sus rollitos de anís y su chupito de mistela para celebrar la mitad del camino junto a sus amigos. A su lado algunos adolescentes también han llegado a la mitad del camino pero están devolviendo en un descampado todo el alcohol que su cuerpo ya no admite.

La historia continúa hasta llegar al pueblo de Santa Faz. Allí algunos celebran la tradición religiosa: apuntan con palos “selfie stick” hacia el monasterio, parece que van cargados y están listos para matar, de pronto posan y disparan con su movil. Otros van a la feria. Hay de todo, música latina extremadamente alta, coches de choque de los de toda la vida, pan de higo que tanto me gusta, churros fritos en aceite de hace ocho años, coca amb tonyina (una de las mejores cosas de Alicante), tómbola de la que siempre toca y, por supuesto, absolutamente todo el suelo repleto de papeletas y papeles que te regalan un premio.

Es la Santa Faz, para algunos tan bonita y para otros tan loca.
Y esta es mi interpretación de lo que vi ocurrir aquel día.


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La ola perdida / Surf en el mediterráneo

La ola perdida youtube

 

La ola perdida es un “mini documental”, si se puede llamar así, que he hecho aprovechando estos días de buen surfing que hemos tenido en el mediterráneo. Dedicado a todos los surfistas que con tanto empeño surfean aquí y dedicado a sus olas. Para que las cuidemos y para que podamos disfrutarlo para siempre.

He querido hacer un vídeo un poco diferente porque la historia de Chimo me conmovió un montón. Yo a él ya le conocía desde hace tiempo aunque nunca habíamos pasado un rato juntos. A mí me habían hablado mucho de él.
Al salir del agua vino a hablar conmigo para decirme que le habían encantado mis historias de Nueva Zelanda y entonces me llevó a su casa.
Allí aluciné porque Chimo vive en una casa emblemática que los surfistas llevamos viendo desde que surfeamos allí. Pues resulta que la casa la van a demoler y están muy tristes.

No conozco bien la historia de la casa, ni de lo que se va a construir allí pero para mí, más allá de algo tan triste como una demolición, el tema está en el respeto por la tradición de los pueblos bañados por nuestro mar. Todos los surfistas del mediterráneo, los que sean mayores más, hemos visto cómo en algunos lugares, ojo que no digo todos, la naturaleza ha tenido que rendirse a lo que se llama “evolución”. Una evolución insostenible que ha construido cosas como Benidorm. Un lugar con un entorno mediterráneo auténtico pero que ha perdido su esencia y su valor turístico para sustituirlo por algo que nada tiene que ver con esta zona. Son pueblos pequeños en los que no hemos sido capaces de hacer coexistir su propia cultura con el avance y el turismo.
En alguna parte de la entrevista de Chimo el cita un ejemplo como el pueblo de Altea; que sí ha conseguido mantener esa esencia mediterránea y al mismo tiempo atraer a un turismo que acude con encanto. La verdad que no sé si la gente de altea estará contenta o no pero por lo menos para el de fuera Altea es un sitio bonito, que conserva cierta esencia y Benidorm por ejemplo no tanto.

Por eso, sobre todo nosotros que somos los que más amamos este mar, somos los encargados de cuidarlo, defenderlo, apreciarlo y disfrutarlo como hacemos. Mantenerlo limpio, respetarlo y devolverle todo lo que él nos da.

Como dice Chimo “Los surfistas del mediteráneo somos una raza diferente”.

A la demolición de la casa de Chimo le acompañará, hasta lo poco que yo sé, un complejo turístico formado por tres hoteles que posiblemente quieran una playa tranquila en lugar de una izquierda perfecta. Digo posiblemente porque no tengo ni idea pero quién sabe si algún día, los que surfeamos por allí, tendremos que luchar por esa posible “ola perdida”.

Seamos defensores de nuestra tierra y no perdamos lo que nos corresponde; nuestra esencia mediterránea. Y no solo por las olas; sino por nuestra cultura.

 Dedicado a todos vosotros. Los que surfeáis el mediterráneo

La fiesta de la bici en Ibiza

Sufrir como perros en solo por el placer de llegar. Eso es lo que fuimos a hacer a Ibiza.
Lo que veis es la Vuelta a Ibiza MTB 2016. Es la 16 edición de esta fiesta de la bici en Ibiza. Otra cosa no, pero bici en este viaje hemos tenido para aburrir.

Nos dijeron los isleños que agradecían muchísimo el hecho de que viniese gente a la isla a hacer deporte y a ver sus recorridos.
Nosotros agradecemos a la organización su esfuerzo porque la verdad es que ver la isla en primavera y verla montando en bici es un privilegio.
El año que viene más. Aquí las fotos y el vídeo del viaje:

 

Costa Rica surfing days

Costa Rica surfing days porque básicamente a eso nos hemos dedicado en este viaje por la costa del Caribe y del Pacífico de este país.
Tres semanas de surfing sin parar hasta acabar reventados y tener que irnos a la montaña a pasar dos días para descansar. Y no es coña, en Costa Rica hace más calor que en Alicante un 15 de agosto a las 14:00 de la tarde. Las noches eran un infierno y a medio día no conseguíamos ni comunicarnos entre nosotros. Así que Koldo y yo nos dimos un capricho y nos fuimos a la zona de Monteverde para dormir un par de días acampados en el campo y tapaditos hasta arriba con las fundas de las tablas improvidadas que habíamos sacado de unos viejos edredones de casa de Eric.

Ir a ver a Eric y compartir con su familia la vida caribeña ha sido una experiencia guapísima. Hacía cinco años vivíamos juntos como jóvenes descerebrados y ahora era el padre de familia más molón del mundo.
Costa Rica ha sido una sorpresa tan intensa como las olas que hemos encontrado. He dividido el viaje en tres partes coincidiendo un poco con la ruta que hemos hecho; la visita a Eric en Puerto viejo. El viaje los tres juntos, Koldo, Eric y yo hasta el Pacífico en la zona de Mal País y por último los días de puro surfing que tuvimos Koldo y yo en la región de Guanacaste; en la parte norte del Pacífico.

Aquí un resumen en fotos de lo que hemos vivido estas tres semanas mientras preparo los tres capítulos en vídeo. #puravida:)

La sorpresa de Eric / Costa Rica

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“La sorpresa de Eric” casi que se ha convertido en el nombre este viaje. Al final ha sido por él que ha ocurrido todo esto. Es como que el personaje principal de esta web ha pasado de ser de un chaval alicantino en bici a un catalán muy personaje que vive en Costa Rica.

De cualquier manera, este viaje era algo que tenía pendiente desde hace años. Ya cuando estaba en Nueva Zelanda pensaba en que después de subir y bajar montañitas en bici me iría a ver a Eric al Caribe tarde o temprano.

Bueno pues aquí estamos. La historia es que Koldo, Eric y yo, entre otros muchos, vivimos juntos durante un tiempo en Lisboa. Como no podía ser de otra manera el surf nos unió mucho y desde entonces, pasara lo que pasara, un vasco, un catalán y un alicantino, hemos sido siempre muy amigos.

Koldo y yo nos hemos venido a darle una sorpresa pero como hemos sido poco cautelosos y el catalán ya de por sí es bastante avispado el tío sabía que veníamos.

Eric vino aquí a Costa Rica en búsqueda de algo. Cuando vivíamos en Lisboa se dedicaba a cualquier cosa que no hiciera el resto. Él coleccionaba sellos antiguos que encontraba en viejas fábricas, tallaba figuritas de madera, decoraba la casa, se tomaba su café rutinario con los vecinos portugueses del barrio de Alfama y de vez en cuando daba conciertos de música.
Alto, flaco, con las manos enormes y un estilo único el tío era capaz de engatusar a cualquiera con su elegancia despreocupada.
Una vez aquí estuvo dedicándose a sus tareas; vendía surfistas de madera hechos por él en los puestos del mercadillo, tallaba letreros para los hoteles de la zona y se buscaba la vida con tal de surfear. Como nos pasa a todos los que vamos detrás de las olas. Hacer absolutamente lo que sea pero con una única condición: que haya olas.

Por un motivo u otro se vino a la costa del Caribe y acabó en un pequeño pueblo muy auténtico llamado Puerto Viejo. Entre una cosa y otra Eric iba haciendo su vida al ritmo caribeño hasta que un día nos contó que ya había nacido su hija. Sí, Eric ya tenía una hija. – Tío, ¿Te acuerdas de cuando Eric nos dijo que se iba a Costa Rica?, pues ha tenido una hija -.

Las cosas le fueron llegando caídas del cielo como cuenta él. Conoció a Lara surfeando en Playa Grande; se enamoraron y Eric le escribió muchos mensajitos de Facebook aunque le cueste reconocerlo; la verdad es que no es alguien a quien le vaya mucho el tema tecnológico. Creo que nunca ha tenido un ordenador desde que se fue de casa.
Fueron pasando los años, un poco de aquí un poco de allá, Lara tuvo un par de oportunidades, Eric también y al final acabaron creando un hogar precioso y muy especial desde el que estoy escribiendo esto.
Lara dice que no existe termino medio con el Caribe; que o te encanta y te enamora o no quieres volver.

Aquí los días son intensos bajo el sol. La humedad te empapa hasta el cerebro, la ropa siempre está mojada y las toallas huelen a humedad. Como cuando te olvidas de sacar la lavadora y al día siguiente todo apesta pero continuamente. Hay iguanas en los árboles, ardillas, conejos sin rabo, monos que gritan como en un estadio de fútbol, arañas de medio metro, serpientes, perezosos, grillos y un montón de cosas más que no ves y que viven encantados en la selva en este paraíso de la humedad. A cambio el caribe te envuelve en un ritmo de vida marcado por el sonido de las olas. Por la melodía de los pájaros al amanecer y la luz de las luciérnagas al dormir. Es el encanto de compartir la selva con los animales.

Esto es como en las pelis. Como esos piratas que veías de pequeño en las películas. Esos que desembarcaban en islas perdidas entre mares azul turquesa para agarrar un coco que cortaban con machete y emprendían una búsqueda para encontrar un tesoro. Pues igual sólo que para nosotros el tesoro son las olas; lo bueno es que es un tesoro infinito. Una vez lo has descubierto ya eres rico para siempre.

Eric y Lara viven a las afueras de Puerto Viejo y nos han enseñado mucho acerca del país, de la gente, de la cultura local y de las olas. Puerto Viejo, aunque sea algo turístico, es un lugar que preserva su esencia y en el que sus gentes, por lo menos esa impresión me ha dado, disfrutan mucho de donde viven. La historia de estos mares es pirata total. Todavía conserva esa estética y es lo que lo convierte en un lugar tan especial.
Hace unos seis días que estamos aquí y todavía nos queda mucho por descubrir. Aquí os dejo este primer capítulo en vídeo acerca de un país tan salvaje bañado por el pacífico y el caribe y donde uno puede probar a vivir eso que los de aquí llaman “puravida”.

 

 

Surf Training Madrid III

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Tercera sesión del entrenamiento enfocado al surf que estoy haciendo con el equipo de Surf Training Madrid para mi próximo viaje.

En esta ocasión en lugar de ser Jacobo ha sido Cristina quien me ha dado la clase. Ella está enfocada a clases de SUP yoga y pilates. Es decir, yoga y pilares encima de una tabla de SUP.
Yo diría que lo interesante de estos ejercicios es que uno necesita mayor concentración para realizar las posturas puesto que el medio es mucho más inestable que el suelo. De tal manera que se fortalecen esos músculos que nos dan el equilibrio en la tabla. Además, al conentrarte más me da la impresión de que se aprenden mejor las posturas de yoga; hay que dedicarle mayor atención a la postura porque sino acabas cayéndote. Y eso hace que entiendas mejor el ejercicio.
La siguente clase será la de pilates y subiré el vídeo.

¡Gracias por el trabajo chicos!

Podéis seguir a Jacobo y su equipo de Surf Training Madrid en:

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