#dontfollowthisbike capítulo 37 de Wellington a Kaikoura

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Capítulo 37, como en el capítulo anterior hice un homenaje al surfing en Nueva Zelanda he decidido hacer otro capítulo más a mitad de semana contando el camino hasta Kaikoura. Pero que no cunda el pánico, el lunes que viene volverá a haber capítulo como de costumbre.

Llegué a Wellington y me paré exactamente en el mismo sitio en el que me paré a ver el mar cuando llegué la primera vez. Volvía a estar allí, en el mismo sitio, pero con unas cuantas historias más a la espalda.
No me acordaba de lo bonito que es Wellington; es una capital que tiene mucho encanto. Me sabe mal decirlo pero, por compararlo con la otra ciudad grande de Nueva Zelanda, Auckland es bastante más aburrido que Wellington. Y en esto estarán de acuerdo todos los Kiwis que estén leyendo.

Estuve un par de noches, recordando viejos tiempos, y me fui cuanto antes a la isla sur para no ir agobiado de tiempo. Llegué a Picton y hacía un día de primavera precioso. En cuanto me puse a pedalear dirección sur la primavera se sentía.  Ya no me acordaba de lo bonita que es la isla sur; todavía más salvaje y abrupta. Esta vez olía a miel, a flores, a sol.

Me hacía ilusión eso de haber cambiado de isla, aunque todas las montañas que se veían nevadas no iban a ser sinónimo de noches calentitas.

Había visto que hasta Kaikoura no podía llegar en un par de días así que estuve investigando cómo hacer la historieta y fui a parar a casa de Dennis y Sue. Un matrimonio que pertenece a Warmshowers y acogen a ciclistas. Resulta que ambos son ciegos, ¡y montan en bici en un tándem!. El día que llegué me dijeron; Chino nos vas a perdonar pero te tenemos que dejar solo en casa porque es el día del padre y nos vamos a cenar fuera. Cuando me enseñan el comedor, me habían preparado la mesa y la cena. Cordero asado, con kumara, patata, zanahoria, calabaza y puré. Algo muy Kiwi la verdad. Ah, y también me pusieron la chimenea. Nada mal para estar invitado oye. Pero sí, ya sabéis cómo son aquí en ese sentido.

Al día siguiente estuve con Sue y Dennis compartiendo aventuras y me contaban los viajes que han hecho ellos, me hablaban de su hija la periodista en Siria y nos reíamos al calor del fuego.

Yo le pregunté a Denis qué es lo que aparece en sus sueños. Él perdió la vista siendo joven así que sí que tiene noción de cómo es el mundo pero me dijo que, a pesar de ello, él sueña en blanco y negro.
Siempre, por perdido que estés, va a haber alguien que te acoja, te ponga la chimenea y te haga sentir como en casa. Ahí estaba yo, en un pueblo no sé dónde de camino a Kaikoura, pensando que me iba a morir de frío en las montañas solitarias y sin embargo me encontraba bien calentito y con los pies descalzos en la moqueta gorda y suave muy típica neozelandesa.

Iba a seguir escribiendo pero me piro ahora mismo de aquí porque estoy acampado enfrente del mar y me acaban de enviar un mensaje diciendo que del terremoto en Chile llega un Tsunami a la costa este de Nueva Zelanda, que es donde yo estoy. Dicen que no es grande pero yo me voy de aquí.
… Continuará

Chino
Espero que estéis viviendo y disfrutando de esta aventura tanto como yo lo estoy haciendo.
Gracias a todos los que me apoyáis y me habéis ayudado a que pueda hacer este viaje.
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