#dontfollowthisbike capítulo 18 Raglan

Capítulo 18 (3)

Capítulo 18, esta semana lo que he hecho ha sido no montar en bici y surfear todos los días. He hecho 0 kilómetros en bici y acampado enfrente de las olas en Raglan. Llevaba mucho tiempo queriendo llegar aquí y este viaje se merece una parada en este lugar; el lugar de la izquierda más larga y conocida de Nueva Zelanda.

Por cierto, sí, lo que me ha grabado Rebekah surfeando está por llegar. Me lo pasará y lo pondré en el siguiente capítulo que pueda.

Dejé casa de Anita en Hamilton definitivamente, dejé el colchón blandito por arriba, armé todo el Tinglao y vuelta a la carretera camino de Raglan. Sabía que había buenas olas y quería llegar a surfear. Pero ahora con la luz de invierno es difícil porque alrededor de las 17:30 oscurece.

En el capítulo 17 contaba lo que es una “Chiná” pues bien, creo que puedo estar orgulloso de haber cometido otra más en esta semana.
Al llegar a Raglan me acogían en casa de mi amiga Cat; ella estaba alquilando una habitación. Fui al pueblo a comprar algo de comer y conocí a Guilleume, “Guillermo en español” como dice él. El tío estaba en la puerta del supermercado preguntando absolutamente a todo el mundo que pasaba si podía poner la tienda en su jardín. Me sentí un absoluto pardillo a su lado.
Guillaume viaja en bici; lleva unos pantalones muy cortitos negros, un cortavientos antiguo negro, una botella de agua de plástico totalmente chafada y poca cosa más. Yo siempre que veo a alguien viajando en bici me muero de ganas de cotillear cómo se lo monta cada uno. Deben de pensar que por qué narices pregunto tanto pero es que siempre aprendes un montón de cosas mirando el tinglado de cada uno. Además siempre siento mucha envidia de aquellos que casi no llevan de nada…yo parece que lleve la casa a cuestas; con la tabla de surf, los dos trajes, el carrito, el aceite de oliva, la foto de mi novia…en fin un montón de cosas que consideras totalmente imprescindibles que te acompañan cada kilómetro y cada pedaleada. Algo que tus gemelos agradecen cada día.

Resulta que Guilleume no solo lleva hechos algo así como 6.000 kilómetros en unos tres meses sino que tenía historias para parar un tren. El tío compró una garrafa de vino de cinco litros y me dijo que nos veíamos por la noche. Al encontrarnos le pregunté que si se dedicaba a ser comercial antes de viajar en bici. Me dijo que sí pero después de oír todas sus historias creo que el motivo de semejante labia no era ese si no la historia que llevaba a la espalda.
Se puso a hablar y entonces yo me sentía una hormiguita cada vez más pequeña. Cuando la gente aventurera te habla de sus viajes es cuando te das cuenta de que acabas de salir de tu pueblo. Este tío llevaba viajando unos tres años por todo el maldito mundo. Hablaba de cuando navegó por las islas de Indonesia con unos amigos que encontró, de cuando cruzó Nepal en bici, cuando estuvo viviendo en Mali y un sin fin de aventuras por todas partes que me estaban dejando totalmente alucinado.
La verdad es que espero algún día hacer un viaje así de largo.

Yo le pregunté si no echaba de menos estar en casa. Con estar en casa me refiero a estar con tus amigos, tu familia, alguien de quien estés enamorado…no sé, esas cosas que se tienen “en casa” y que echas de menos cuando estás de viaje. Me dijo que sí pero que estaba aprendiendo por el camino. Y es que para mí esto es una realidad como un templo. Viajando se aprende y se madura más que de ninguna otra forma pero también hay que querer o saber ser solitario. Yo creo que al final la cuestión está en saber disfrutar de donde estés. Bien de viaje por el mundo o bien asentado para toda la vida.
Para acordarme de esto suelo recordar unas bonitas palabras que me dijo mi novia. Es sencillo pero es verdad: “lo importante es ser feliz estés donde estés”.
“La chiná” consistió en que, después de despedir a Guilleume, me equivoqué de regalos, me llevé lo que no me tenía que llevar y estropeé la sorpresa…jajaja.

Entonces decidí ir a acampar enfrente de las olas. Quería hacer como hago con mi amigo Koldo. Nos vamos mano a mano y ponemos la tienda enfrente de algún sitio donde sabemos que va a haber perfectas y esperamos hasta que ocurra. Tienda, traje, tabla de surf y arroz. Y nada más. Solo surf.
Lo que pasa es que en Nueva Zelanda, como ya he contado otras veces, no se puede acampar libremente en todos sitios. Estuve investigando por Manu Bay, que es donde quería surfear todos los días. Ese día se me hizo un poco tarde y acabé en un sitio llamado “Solescape”. Entre la carretera de las mil cuestas y curvas que te llevan a las olas encontré una cuesta empinada que subía hacia arriba y se veían unas casas de madera. Pensé que quizá me dejarían poner la tienda. Subí hasta arriba, casi me muero por cierto, y las vistas eran increíbles. Se veía toda la ría de Raglan, todos los spots, la vista era perfecta. Solo con abrir la ventanita de mi tienda podía ver si estaba rompiendo bien o no. Enfrente de mi tienda un bosque, cerdos corriendo, gallinas y las olas al fondo. Al dormir se oían romper perfectamente. Desde luego, si quería surfear todos los días este era el sitio. Al final he acabado aquí viviendo toda la semana. Este sitio es que mola demasiado como para irme tan pronto.

Solescape es un sitio que ofrece alojamiento con una idea sostenible. Intentan reutilizar la mayoría de la basura que generan para alimentar el suelo y producir su propia comida. Obviamente todo el mundo que vive aquí surfea y van a mirar las olas, igual que yo, lo primero de la mañana. Hay un montón de cositas divertidas aquí. Yo duermo en mi tienda pero hay diferentes espacios repartidos por el monte. Hay unos vagones de tren adaptados escondidos entre la vegetación donde puedes quedarte a dormir, también hay unas casas redondas que llaman “earth dome” hechas de arcilla muy curiosas. Hay un caminito que va pegado al río y se esconde profundo en el bosque para ir a parar a los “tipis”. Son como unas tiendas de campaña de las de toda la vida; con forma de cono. Allí hacen campamentos de verano, cursos de Yoga, clases de Permacultura y un montón de actividades.

Como Rebekah quería venir a grabarme y hacer una historia de mi viaje para el Waikato Times, que por cierto veréis pronto, se nos ocurrió que, además, podíamos hacer un artículo juntos acerca de este sitio a cambio de que nos dejasen dormir gratis. Así que otra vez voy a escribir un artículo para un periódico neozelandés. Rebekah hace el vídeo y yo escribo. Mamá, ves como estudiar periodismo tenía que servir para algo…

Los partes daban olas enormes para el viernes, sábado y domingo. El resto de la semana iba a haber tormenta, bastante viento y lluvia. Así que había que tener paciencia y esperar a las olas. Como estaba tan ansioso de surfear aquí al final acabé entrando al agua todos los días hubiera las olas que hubiera.

El viernes el tiempo se complicó bastante. Llegó mucho viento y mucho mar. Las olas bastante locas. Otra vez, como no podía aguantarme, me eché al agua con unos chicos que conocí.
Me llevaron a ola más al oeste de Raglan, Indicators. Aquello estaba enorme, muy grande. Como de costumbre, los que surfeáis conmigo lo sabéis, la roca para saltar yo no lo veía nada claro. Pero esta vez era diferente; habría unos tres metros bastante desordenado y revuelto pero los locales decían que estaba bien así que pensé: ah bueno será verdad; quizá parece que esté muy roto el mar aquí pero luego al llegar hasta donde rompe la ola esté mejor. Bueno, pues por más que remaba mar adentro las bombas no paraban de romper por todos lados. Me sentía absolutamente frágil; ya no era el tamaño de las olas, es que estaban rompiendo por todos lados y era imposible encontrar un sitio donde estar tranquilo. Para relajarme me pillé la primera que vino y todo bien, un bajadón increíble y vuelta a remar una media hora de vuelta. La siguiente que vino la cogí y me fui disparado de vuelta a casa. Acabé así como varado en las rocas pensando gracias dios que ya estoy a salvo. Jajaja… y entonces eres el hombre más feliz del mundo de haber estado ahí adentro pillando olas enormes y ahora estar a salvo, vivito y coleando.

Esa noche recuerdo que las olas se oían romper perfectamente desde mi tienda. Con su espacio de tiempo entre una y otra se oían romper secas y huecas una tras otra. Ya no había viento y el cielo estaba raso. Estaba claro que mañana iba a ser “el día”.
Me levanté nervioso, con sensación de casi no haber dormido de los nervios, fui corriendo a asomarme desde un sitio que se veía más claro y efectivamente, aquello estaba perfecto. Barras perfectamente ordenadas una tras otras. No estaba muy grande, como pensaba que iba a estar, pero estaba perfecto.
Rebekah se vino a grabar. A esa hora la marea estaba baja del todo y la gente estaba haciéndose tubos a las 7:00 de la mañana. La ola estuvo mejorando a lo largo de la mañana. No sé bien por qué aquí en Raglan a veces, cuando es muy pronto, las olas no están tan bien como más entrada la mañana. Alrededor de las diez de la mañana estaba funcionando como una máquina. Ola tras ola perfecta, rompiendo todo el rato en el mismo sitio. Yo me iba a tirar el día entero allí claro, así que entraba y salía del agua sin parar; a por un plátano, a por agua, a por mi bocata de tortilla…pero sin perder comba.
Entonces conocí a Cas, a su novia Camy, a Kayleigh y a un montón de gente majísima que estaba por allí disfrutando del paraíso igual que yo lo estaba haciendo.

Dentro de poco espero poder usar los vídeos que me grabó Rebekah y enseñároslo.
Mañana dejo Raglan y voy de camino a Port Waikato; he conocido a un señor que tiene un pequeño barquito y me ha dicho que puede ayudarme a cruzar la ría. Cruzar la ría en barco significa que al otro lado no hay muchas carreteras. Así que me parece que otra vez la historia está llegando…

¡Espero que estéis viviendo y disfrutando de esta aventura tanto como yo lo estoy haciendo!
Para mí es un privilegio poder hacer de esta pasión un trabajo y que gracias al apoyo de marcas como Microsoft este sueño sea realidad. Todo lo que veis lo he grabado con un Nokia Lumia 1020, editado en una Surface Pro que llevo en una alforja y alojado en la nube con Office 365.

¡Gracias a todos los que hacéis posible que esto funcione!
Seguidme en
http://www.youtube.com/atilamadrona
www.facebook.com/atilamadrona
www.instagram.com/atilamadrona

www.Twitter.com/atilamadrona


Y suscríbete mi canal de vídeos para ver todos los capítulos que voy poniendo. 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s